¿RESULTA IMPRESCINDIBLE EN LA SOCIEDAD LA BÚSQUEDA DEL EMPODERAMIENTO DE LA MUJER PERUANA?
Por: Maria Espinoza Huamán
A lo largo de la historia, la
mujer ha sido vista como un ser inferior según las jerarquías impuestas en la
sociedad en la que se encontraba. No obstante, poco a poco fue tomando
protagonismo, y como ya es sabido, la mujer en un momento de la historia
mantiene el papel protagónico. Este rol trascendental sirvió mucho para el
desarrollo de nuevas técnicas de producción agrícola y en su momento, fue un
hito. Lamentablemente, pasado el tiempo se recuerda como algo somero y se habla
a groso modo.
Toda esta situación generó en
la mujer cierto desempoderamiento, en el que por motivos de la situación social
en la que se encontraba se veía limitada a expresar poco poder y el que
ostentaba se daba dentro de limitaciones sociales muy rígidas. Es el caso del
poder de lo privado y en la familia. León, M. (2000).
Por un lado, la familia como
núcleo de la sociedad es la que debe formar y guiar a sus integrantes hacia
prácticas constructivas e igualitarias entre sus miembros. De esta manera
generará en ellos la búsqueda autónoma de la igualdad en la sociedad.
Lamentablemente poco se cumple; vemos en muchas ocasiones que es en la familia
donde se forjan ideas que fomentan la exclusión y marginación entre sus
miembros aumentando de esta manera las inequidades de género. La mujer es
relegada a último peldaño cuando se trata de vulnerar sus derechos, mientras
tanto son las primeras a las que se les otorga obligaciones. Esto ocurre en
muchos contextos y situaciones; en las zonas rurales, las mujeres deben, además
de estudiar, realizar actividades domésticas en la chacra y de alguna manera
generan ingresos económicos a la familia. De la misma manera las mujeres tienen
pocas probabilidades de venir a la ciudad de Lima porque sus padres creen que
lo único que alcanzarán es comprometerse y tener muchos hijos, descuidando sus
estudios y responsabilidades.
Por otro lado, está la
sociedad, quien impone normas y reglas de control para el desarrollo de las
mujeres en la sociedad. Siendo pieza clave para el surgimiento del machismo. «El
machismo consiste primordialmente en el énfasis
o exageración de las características masculinas y la creencia en la superioridad
del hombre.» (Giraldo, O. 1972).
Todo lo mencionado hasta el
momento contribuye a mermar la participación de las mujeres en nuestra
sociedad. Podemos hablar, entonces, de la falta de empoderamiento en la mujer.
En términos generales el empoderamiento de la mujer se refiere a un mayor
control de la misma sobre su propia vida, su cuerpo y su entorno y ello pasa
por diversos aspectos tales como libertad de movimiento y acción (autonomía),
injerencia en los procesos de toma de decisiones (poder de decisión), acceso y
control de recursos económicos, ausencia de violencia en contra de ella, acceso
a la información e igualdad jurídica. (Kishor, Sunita. 2000)
Esta falta de empoderamiento trae
como consecuencias en la mujer baja autoestima e inseguridad en el momento de
asumir responsabilidades y tomar decisiones que afecten su autonomía; así
mismo, disminuye la posibilidad de que las mujeres se sientan en la capacidad
de asumir nuevos retos y lideren en la política, el trabajo; asuman cargos
importantes dentro de una empresa o lideren proyectos innovadores. En el Perú
vemos diariamente ese poder latente y a la vez invisible que tienen las mujeres
de salir adelante a costas del abuso de las autoridades. El Estado, quien debería
ser el máximo garante del desarrollo pleno del ser humano en la sociedad, ha
pasado de ser un ente protector a ser un vulnerador de derechos. ¿Hasta cuándo
el país vivirá sumergido en esa lucha recalcitrante e inevitable por alcanzar
la equidad de sus integrantes y el pleno desarrollo de estos en sociedad? El
empoderamiento de la mujer peruana debe asumir grandes escalas y marcar un hito
dentro del país para que así pueda influenciar de manera holística a diferentes
zonas del mundo donde aún se vulneran sus derechos.
La mujer debe empoderarse, es
un hecho, debe hacerse sentir en la sociedad y hacer que sus ideas se respeten;
no importa la raza, el color, la estatura, ni el grado académico que ostentan.
Simplemente por el hecho de ser seres humanos merecen respeto, consideración y
oportunidades. En este sentido, el empoderamiento es inducido y de allí la
importancia de crear conciencia de la discriminación de género. Ello significa
que las mujeres modifiquen la imagen de sí mismas y las creencias sobre sus
derechos y capacidades y desafíen los sentimientos de inferioridad. Facilitar
las condiciones que permitan o induzcan estos cambios es el papel de los
agentes externos. (León, M.2000.p12)
Por tal motivo, considero
importante la acción conjunta de actores jóvenes capaces de difundir este
mensaje a las mujeres de las zonas más vulnerables de nuestro país.
Enseñémoslas cuáles son sus derechos frente a la sociedad, cuáles son sus
vínculos con esta y a la vez, sus obligaciones. Demostremos a través de la
concientización y la difusión por los medios de comunicación de masas que la
mujer pose un rol trascendental en la sociedad, pero desde los inicios de la
historia se le ha despojado. Cómo poder cambiar esta situación si no empezamos
a nivel intrafamiliar. Las costumbres y
creencias que han sido arraigadas por años deben ser evaluadas por cada
integrante de la familia; de esta manera encontrarán, en algunos casos, lo crueles
e injustas que han sido.
Así mismo, se debe impulsar la
ejecución de actividades inclusivas que promuevan el pleno desarrollo de las
mujeres en la sociedad. Nosotros, como jóvenes emprendedores del mañana debemos
sentar las bases de un nuevo futuro en el que no solo se hable del presidente, del
juez, del profesor, del empresario, del abogado, del rector; sino también de la
presidente, la juez, la profesora, la empresaria, la abogada. Logremos cambiar
lo que significa ser una mujer.
BIBLIOGRAFÍA:
Giraldo, O. (1972). El machismo como fenómeno
psicocultural. Revista Latinoamericana de Psicología, 4 (3),
295-309.
Kishor, S. (2000). «Uso de anticonceptivos para mujeres en Egipto: ¿Qué nos dicen las medidas directas de empoderamiento?», Ponencia presentada en 2000 Reunión anual de la Asociación de Población de América, Los Ángeles, California.
León, M. (2000). Empoderamiento: Relaciones de las mujeres
con el poder. Journal Estudios Feministas, 8 (2), 191. Obtenido de https://periodicos.ufsc.br/index.php/ref/article/view/11935/11201
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