¿HASTA CUÁNDO VAMOS A SEGUIR SIENDO PARTÍCIPES DE PRÁCTICAS SALVAJES QUE SIMULAN SER TRADICIONES?
Por Thatiane Desiree Ramírez
En la actualidad nos encontramos en un ambiente donde a nivel mundial, los sucesos de violencia y maltrato se nos presentan como un evento cotidiano, ya que día a día podemos ser testigos de que en las primeras planas de las noticias se nos muestran situaciones en las cuales la integridad de las personas y todo ser vivo está siendo vulnerada y atacada de diferentes maneras. De alguna u otra manera estamos acostumbrándonos a que sucesos como la trata de personas, el abuso contra emigrantes, violación de mujeres y otros temas más que en los últimos años han tomado más relevancia, los veamos como una constante en diferentes lugares del mundo y esto genera una gran alarma entre los ciudadanos, por lo cual entidades organizacionales y autoridades buscan poner un alto a este tipo de problemática. Sin embargo estas prácticas mencionadas están teniendo una reacción de parte de los medios y autoridades para que se tomen medidas serias respecto a ellas porque se encuentran expuestas como verdaderas formas de vulneración de derechos y maltrato a las personas, pero lamentablemente existen muchas prácticas negativas que están siendo disfrazadas como tradiciones o catalogadas como costumbres típicas de ciertos lugares, por estos motivos es que no son expuestas como formas atroces en las que se ve un maltrato y mucho menos son denunciadas por los testigos para que se tomen las medidas necesarias.
Grandes maltratos disfrazados de tradiciones, como es el caso de la mutilación genital femenina en muchos países de África y Asia, han sido de principal relevancia para hacernos ver que con el pretexto de que son prácticas que pasan de generación en generación, se deben continuar o peor aún no hacer nada por detenerlas. El Perú no es un país que este ajeno a esta problemática, ya que al ser justamente un país con abundancia diversidad cultural y sobre todo al ser un territorio el cual fue colonizado por una cultura ajena a sus costumbres, se generó la fusión de diferentes tradiciones, las cuales muchas de ellas vienen cargadas de actos violentos y que no solo maltratan a los pobladores, sino que también lastiman a los animales que no pueden alzar su voz de protesta. Si bien existen varias prácticas de este tipo como el Takanakuy, el Chiriaje, el Capac Cocha y el Yawar Fiesta, nos centraremos en esta última, ya que es un claro ejemplo de un acto disfrazado de tradición y hasta muchas veces considerado arte por parte de los pobladores, para tener justificación de la realización de esta actividad.
El Yawar Fiesta en realidad se trata de un evento taurino, el cual tuvo su origen en la época virreinal del Perú a raíz de que se trajeron toros a nuestro país por medio de los españoles y con esto también trajo consigo el desarrollo de prácticas de corridas de toros y sus derivados, por ejemplo el Yawar Fiesta se realizaba de una manera muy particular ya que en este evento lo que se hacía era atar un buitre al toro, como una especie de representación del yugo español, pero que con el pasar del tiempo se cambió a esta ave por el cóndor; sin embargo si se presencia estas escenas podemos observar que definitivamente es una ceremonia sangrienta y que no solo se trata de una simple tradición, sino que en realidad todo desde el proceso previo a esta actividad se puede ver que existe salvajismo, ya que el toro es capturado de manera sangrienta por la gran mayoría de comuneros, a diferencia de la captura del cóndor que al considerarlo un animal sagrado, utilizan la táctica de depositar un cadáver de oveja en un cráter y esperan a que llegue por el hecho de que es una ave carroñera, mientras tanto los hombres están al acecho, luego lo capturan y lo transportan ceremoniosamente dándole aguardiente. Luego viene en si la práctica de tortura, ya que el cóndor y el toro salen al ruedo unido porque se le han cocido unas argollas en su lomo para que el ave este bien sujeta, mientras que el toro intenta quitarse de encima al ave y hace diferentes movimientos para zafarse, el cóndor se defiende dándole picotazos en su lomo y esto propicia un maltrato por ambas partes; sin embargo esto no se limita a esto, sino que los pobladores hacen colas para ver este espectáculo, si se le puede llamar así, o en el peor de los casos se ha visto que se finalizaba este evento tirándole al toro tacos de dinamita justo debajo de estos animales y propiciando que ellos finalmente mueran.
Si bien al comienzo todo empezó como parte de una tradición que nació para plasmar la impotencia del poblador de estas comunidades frente a los abusos de los gamonales, queriendo representar a través del cóndor a los comuneros que buscan venganza en la muerte del toro, el cual representaría al gamonal; sin embargo este evento simplemente pasó de ser una simple representación a un hecho totalmente sangriento que incita a la violencia y maltrato animal. Todo esto nos hace ver que estos actos solo generan incitar la rabia e impotencia de un pasado que ya sucedió y que lamentablemente abusó demasiado de nuestros pobladores pero que la solución para remediar todos estos hechos injustos no se solucionan a través de este tipo de espectáculos, ya que al seguir siendo partícipes de eso, lo único que se genera es enseñarle a las siguientes generaciones que todo se soluciona a través de violencia y muestra que no tienen ni respeto ni cuidado por los animales, ya que abusan de ellos, no importándoles como son tratados o peor aún que ellos terminen muriendo y sobre todo se muestra que no hay límites de un trato digno, ya que esto evidencia que lo que son capaces de hacerle a un animal, también lo pueden hacer a otros seres humanos y sin limitación, por arranques de emociones.
Definitivamente se debe tomar cartas en el asunto por parte de las autoridades nacionales, por lo cual es necesario que por ejemplo el Proyecto de Ley Nº1454/2012-IC, la cual prohíbe el maltrato y sacrificio animal como parte de espectáculos públicos o privados, realmente se ejecute, pero mientras tanto jóvenes universitarios podríamos ayudar a generar conciencia en los pobladores a través de capacitaciones y videos que informen la problemática y el verdadero daño que sufren estos animales; además a través de estas charlas se buscaría mostrarles que la violencia nunca conduce a nada bueno y que ni en los animales ni en los seres humanos, existe justificación para este tipo de actos de violencia. No es un trabajo fácil debido a que implica querer cambiar la mentalidad de pobladores que por muchos años vienen creyendo que esto al ser parte de su tradición, está bien su práctica; sin embargo con todo lo expuesto sabemos que esta falsa tradición no ha generado nada bueno y tampoco traerá consecuencias positivas a futuro, por lo cual es fundamental dar un giro radical a esta problemática.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
Zavala, J. (2017). 4 costumbres sangrientas de la Sierra que guardan tradición. Recuperado de https://diariocorreo.pe/cultura/4-costumbres-sangrientas-de-la-sierra-que-guardan-tradicion-756407/
Jara, C. (2013). Tradición peruana en la mira por crueldad. Recuperado de https://www.24horas.cl/tendencias/redessociales/tradicion-peruana-en-la-mira-por-crueldad-hacia-los-animales-478786
Vientos Verdes (2012). Una mirada a nuestras "costumbres". Recuperado de https://vientosverdes.lamula.pe/2012/09/20/una-mirada-a-nuestras-costumbres/alejandro2287/
No hay comentarios.:
Publicar un comentario