Por: Jessica Esther Centeno Sáenz
El estrés es indispensable para la vida, por ello no podemos decir que se encuentra siempre asociado a una circunstancia negativa, ni que además solo trae consigo consecuencias perjudiciales. En relación con lo expuesto, podemos diferenciar dos tipos de estrés: distrés y eustrés. En el caso de distrés, la situación se puede volver incontrolable para el individuo si es que este no tiene los mecanismos necesarios para poder confrontar dicha situación. Cabe mencionar que implica una alteración a nivel cognitivo, motor y fisiológico que influye de forma negativa en el rendimiento académico (Collazo & Hernández, 2011). Por lo contrario, el eustrés es necesario para lograr el estado de alerta adecuado y lograr realizar correctamente las tareas y exigencias del universitario (Águila 2 & Calcines, 2015). Entonces, básicamente cuando hablé de estresores académicos me estoy refiriendo al primero de ellos.
Así tenemos que, en una investigación realizada en la Universidad de Sevilla, (Monzón, 2007) nos plantea que, a pesar de los escasos trabajos realizados hasta el momento, muchos de ellos coinciden en que el estrés en las poblaciones universitarias, alcanzan mayores niveles en los primeros cursos de carrera y en los períodos previos a los exámenes. Por otro lado, se destacó como estresores académicos más importantes las notas finales, las demandas que generan las tareas académicas y el tiempo limitado para su realización, también denominada sobrecarga académica. Además, quisiera agregar que los estresores mencionados son considerados como estresores menores, es decir, no son por sí mismos estímulos estresores, sino que se les atribuye así, por la valoración que la persona haga de ellos. En mi experiencia, estresores como la elaboración de proyectos finales, no afectaron de manera directa con mi rendimiento académico; sin embargo, sí interfirieron con algunas de mis actividades académicas.
Dichos hábitos insalubres en épocas de exámenesse ven relacionados con la ingesta de cafeína, tabaco, sustancias psicoactivas. Considero que no es lo correcto, ya que, puede ocasionar que el estudiante genere cierta dependencia. Incluso esto puedo llegar a que algunos estudiantes tengan que ingerir tranquilizantes para sobrellevar el estrés que en algunos casos puede derivarse en angustia y ansiedad.
En conclusión, el ingreso de los estudiantes a la universidad suele ser altamente estresante porque el individuo no tiene el control de su nuevo ambiente. Por ello, la universidad debe contemplar las situaciones que ofrece para minimizar esas condiciones. Por otro lado, debemos tomar precaución y evitar seguir dichos hábitos ya que pueden traer consigo efectos adversos. 3
Referencias
Águila, B. A., & Calcines Castillo, M. (2015). Estrés académico. EDUMECENTRO, 7(2). Obtenido de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2077- 28742015000200013&lng=es&tlng=es Castillo, R. A., Guerrero Walker, G. J., & Domínguez
Castillo, J. G. (2015). Influencia del estrés en el rendimiento académico de un grupo de. Educación y ciencia, 43(4), 31-40. Obtenido de http://www.educacionyciencia.org/index.php/educacionyciencia/article/viewFile/313/ pdf_12
Collazo, C. A., & Hernández Rodríguez , Y. (2011). El estrés académico: Una revisión crítica del concepto desde las Ciencias de la Educación. Revista Electrónica de Psicología Iztacala., 14(2). Obtenido de http://www.revistas.unam.mx/index.php/repi/article/view/26023/24499
Montes, J. F., Pulido Castro, B. E., & Martínez Gonzales, G. (2007). Niveles de estrés y rendimiento académico en. Educación y Desarrollo.
Monzón, I. M. (2007). Estrés académico en estudiantes universitarios. Apuntes de Psicología, 25(1), 87-99. Obtenido de https://idus.us.es/xmlui/bitstream/handle/11441/12812/file_1.pdf
Rull, M. A., Serrano Sánchez, M. L., & Valdés Cano, E. (2011). Estrés académico en estudiantes universitarios. Psicología y Salud, 21(1), 31-37. Obtenido de https://www.uv.mx/psicysalud/psicysalud-21-1/21-1/Marco-Antonio-Pulido-Rull.pdf
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