martes, 20 de noviembre de 2018

"Principios para mi proceso de aprendizaje" - POR: Miranda Loredo, Daniella Alexandra


                  

  UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS

                 Universidad del Perú, DECANA DE AMÉRICA
             ESTUDIOS GENERALES DEL ÁREA DE SALUD




     "Principios para mi proceso de aprendizaje"


CURSO:
·        Estrategias de aprendizaje en educación superior

HECHO POR:
       Miranda Loredo, Daniella Alexandra

 CORREO: daniella.miranda@unmsm.edu.pe
DOCENTE:
      Solis Narro, Rolando Santiago

2018- I


Introducción
Nosotros como estudiantes siempre tenemos ese sentido de querer resaltar y dar lo mejor de nosotros en todo lo que hagamos en nuestra vida cotidiana, es parte del ser humano hacerlo; sin embargo, esto se ve relacionado con nuestra eficacia para hacer las cosas, si esta es alta; pues nos sentiremos muy motivados de lo contrario también nuestra autoestima también se verá afectada si nuestra eficacia disminuye puesto que las cosas no resultaran como esperamos. Para ello existen ocho principios que ayudan a autorregular las emociones y motivación que son factores muy importantes para nuestro desarrollo académico; pondremos énfasis en los primeros tres principios que serán dados a conocer a través del presente ensayo.



¿Cómo puedo aplicar estos principios a mi proceso de aprendizaje?

Para empezar a desarrollar el tema necesitamos saber de qué se tratan estos tres primeros principios de los ocho que existen para autorregular las emociones y motivación.
Principio clave número 1: Los estudiantes están más motivados cuando se sienten competentes para hacer lo que se espera de ellos
<<La confianza en uno mismo y en la propia eficacia, así como las expectativas de éxito se vinculan positiva y coherentemente a los resultados positivos; como memorizar mejor el material aprendido, usar mejor las estrategias y obtener mejores notas en el aprendizaje de la lengua materna y las matemáticas. Estas creencias pueden predecir las calificaciones mejor incluso que las calificaciones que obtuvieron anteriormente en la misma asignatura.>>

Principio clave número 2: Los estudiantes están motivados para participar en el aprendizaje cuando perciben vínculos estables entre las acciones concretas y el rendimiento
<<Las pruebas demuestran que los estudiantes esperan hacer bien las tareas que han hecho bien en el pasado. Weiner (1986) sugiere, sin embargo, que no es el éxito o el fracaso lo que afecta el desempeño futuro. Más, las causas de su éxito o su fracaso, según las entienden los estudiantes, determinan sus creencias motivacionales y, por lo tanto, sus expectativas sobre su futuro desempeño. Weiner señala que los estudiantes y docentes interpretan de la misma manera un desempeño bajo en, por ejemplo, una prueba de ciencias y lo atribuyen a causas específicas tales como una capacidad limitada en ciencias, poco esfuerzo, una prueba difícil o simplemente mala suerte. Este autor descubrió que atribuir el fracaso a una capacidad baja puede tener un efecto devastador en el concepto que los estudiantes tienen de sí mismos, ya que no sienten que tienen el control y se sienten disuadidos de realizar ningún otro esfuerzo.>>
Principio clave número 3: Los estudiantes están motivados para participar en el aprendizaje cuando valoran el tema y tienen claro el propósito
 Es improbable que los estudiantes inicien actividades y sigan esforzándose si el valor percibido de la tarea es mínimo. El placer y el orgullo anticipados de lograr una tarea les da energía. Wigfield y Eccles (2002) concluyen que la importancia, el interés y la pertinencia que los estudiantes confieren a una asignatura son lo que mejor predice si persistirán, si seleccionarán tareas difíciles o fáciles y si se inscribirán a cursos en esa asignatura. Las creencias sobre sus competencias son lo que mejor predice el logro real de un estudiante. Dweck (1986) ha explicado que los estudiantes crean atajos para dar significado a las tareas de aprendizaje: tienden a adoptar orientaciones de los objetivos hacia la <<experticia>> o hacia el <<desempeño>>.
 Básicamente, en síntesis, de estos tres principios que se han dado a conocer considero que tienen una estrecha relación con la autoeficacia (teoría de A. Bandura), es por ello que también implica tener en cuenta cómo afecta y beneficia al estudiante su autoeficacia durante su desarrollo académico. Tabla 1
¿Cómo…?
Afectan
Benefician
·         Baja autoestima impide desarrollo
·         No motivarse implica dejar de hacer algunas actividades

·         Modificar tus conductas y actitudes para mejorar tu calidad de vida.
·         ayuda a mejorar tu motivación



¿Cómo podemos aplicar estos principios para nuestro proceso de aprendizaje?

Mediante una lista de posibles opciones acerca de cómo aplicarlos:
Ø  Planificación de horarios: Este punto es importante debido a que mediante una buena organización el estudiante podrá estudiar los temas que se le presenten y de esa manera evitar por ejemplo bajas calificaciones, faltas en la presentación de tareas, etc.
Ø  Exposiciones: El estar en constante predicación de lo que uno ya conoce hace que de manera más sencilla la información que tengamos pase a nuestra a nuestra memoria de largo plazo, convirtiéndose en información que puede ser recordada por el estudiante en algún momento como por ejemplo en un examen.
Ø  Enseñar a otros: esta práctica garantiza que la información sea utilizada en varios momentos, lo cual implica que el estudiante recuerde con mayor facilidad; como se dice: <<aprende más el que enseña>>
Ø  Motivación por parte del docente: el docente al igual que el estudiante cumple un rol importante y en este punto dicho rol debe ser desempeñado con una motivación adecuada para que el alumno tenga en todo instante las ganas y deseo de aprender, pues algo dinámico siempre puede ser un aspecto relevante al igual que la creación de un ambiente de aprendizaje cooperativo.
Ø  Proponerse metas: Tener un motivo ayuda a que el estudiante tenga ese empuje por querer hacer las cosas y bien, sobre todo; ya que importa el no querer perder el tiempo y alcanzar lo propuesto para así plantear y planificar más metas.



Conclusión
Estar motivados nos ayuda como estudiantes en nuestro proceso de aprendizaje y de esta manera sentir que somos eficaces en lo que hacemos, pero no solo ello sino también tomar <<cartas en el asunto>>; no basta solo estar motivados si no llevamos a cabo un esfuerzo por ser mejores cada día, es por ello que ser auto-eficaces implica organización, comunicación, entre otros aspectos.
Referencias Bibliográficas


1. Avendaño, M. J. y Barra, E. (2008). Autoeficacia, apoyo social y calidad de vida en adolescentes con enfermedades crónicas. Terapia Psicológica, 26 (2), 165-172.
2. Breso E., Salanova M., Martínez I. M., Grau R. y Agut S. (2004). Éxito académico y expectativas de éxito: el rol mediador de la autoeficacia académica. En M. Salanova (Comp.), Nuevos Horizontes en la Investigación sobre Autoeficacia, (pp. 237-342). Castellón (España): Universitat Jaume I.

3. Carrasco, M. A. y Del Barrio, M. V. (2002). Evaluación de la autoeficacia en niños y adolescentes. Psicothema, 14 (2), 323-332.

4. Contreras, F., Espinosa, J., Esguerra, G., Haikal, A., Polanía, A. y Rodríguez, A. (2005). Autoeficacia, ansiedad y rendimiento académico en adolescentes. Diversitas, 1 (2), 183-194.







                     

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

EMBARAZO ADOLESCENTE EN JÓVENES UNIVERSITARIOS

EMBARAZO ADOLESCENTE EN JÓVENES UNIVERSITARIOS                         Maria Estrella Zegarra Araja                            (Escuela de...