Universidad del
Perú, DECANA DE AMÉRICA
ESTUDIOS GENERALES DEL ÁREA DE SALUD
"Principios para mi
proceso de aprendizaje"
CURSO:
·
Estrategias
de aprendizaje en educación superior
HECHO POR:
● Miranda Loredo, Daniella Alexandra
CORREO: daniella.miranda@unmsm.edu.pe
DOCENTE:
●
Solis Narro, Rolando Santiago
2018- I
Introducción
Nosotros
como estudiantes siempre tenemos ese sentido de querer resaltar y dar lo mejor
de nosotros en todo lo que hagamos en nuestra vida cotidiana, es parte del ser
humano hacerlo; sin embargo, esto se ve relacionado con nuestra eficacia para
hacer las cosas, si esta es alta; pues nos sentiremos muy motivados de lo
contrario también nuestra autoestima también se verá afectada si nuestra
eficacia disminuye puesto que las cosas no resultaran como esperamos. Para ello
existen ocho principios que ayudan a autorregular las emociones y motivación
que son factores muy importantes para nuestro desarrollo académico; pondremos énfasis
en los primeros tres principios que serán dados a conocer a través del presente
ensayo.
¿Cómo puedo aplicar estos principios a
mi proceso de aprendizaje?
Para
empezar a desarrollar el tema necesitamos saber de qué se tratan estos tres
primeros principios de los ocho que existen para autorregular
las emociones y motivación.
Principio clave número 1: Los estudiantes están más
motivados cuando se sienten competentes para hacer lo que se espera de ellos
<<La confianza en uno mismo y en la
propia eficacia, así como las expectativas de éxito se vinculan positiva y
coherentemente a los resultados positivos; como memorizar mejor el material
aprendido, usar mejor las estrategias y obtener mejores notas en el aprendizaje
de la lengua materna y las matemáticas. Estas creencias pueden predecir las
calificaciones mejor incluso que las calificaciones que obtuvieron anteriormente
en la misma asignatura.>>
Principio clave número 2: Los estudiantes están
motivados para participar en el aprendizaje cuando perciben vínculos estables
entre las acciones concretas y el rendimiento
<<Las
pruebas demuestran que los estudiantes esperan hacer bien las tareas que han
hecho bien en el pasado. Weiner (1986) sugiere, sin embargo, que no es el éxito
o el fracaso lo que afecta el desempeño futuro. Más, las causas de su éxito o
su fracaso, según las entienden los estudiantes, determinan sus creencias
motivacionales y, por lo tanto, sus expectativas sobre su futuro desempeño.
Weiner señala que los estudiantes y docentes interpretan de la misma manera un
desempeño bajo en, por ejemplo, una prueba de ciencias y lo atribuyen a causas
específicas tales como una capacidad limitada en ciencias, poco esfuerzo, una
prueba difícil o simplemente mala suerte. Este autor descubrió que atribuir el
fracaso a una capacidad baja puede tener un efecto devastador en el concepto
que los estudiantes tienen de sí mismos, ya que no sienten que tienen el
control y se sienten disuadidos de realizar ningún otro esfuerzo.>>
Principio clave número 3: Los estudiantes están
motivados para participar en el aprendizaje cuando valoran el tema y tienen
claro el propósito
Es improbable que los estudiantes inicien
actividades y sigan esforzándose si el valor percibido de la tarea es mínimo.
El placer y el orgullo anticipados de lograr una tarea les da energía. Wigfield
y Eccles (2002) concluyen que la importancia, el interés y la pertinencia que
los estudiantes confieren a una asignatura son lo que mejor predice si
persistirán, si seleccionarán tareas difíciles o fáciles y si se inscribirán a
cursos en esa asignatura. Las creencias sobre sus competencias son lo que mejor
predice el logro real de un estudiante. Dweck (1986) ha explicado que los
estudiantes crean atajos para dar significado a las tareas de aprendizaje:
tienden a adoptar orientaciones de los objetivos hacia la
<<experticia>> o hacia el <<desempeño>>.
Básicamente, en síntesis, de estos tres
principios que se han dado a conocer considero que tienen una estrecha relación
con la autoeficacia (teoría de A. Bandura), es por ello que también implica
tener en cuenta cómo afecta y beneficia al estudiante su autoeficacia durante
su desarrollo académico. Tabla 1
¿Cómo…?
|
|
Afectan
|
Benefician
|
·
Baja
autoestima impide desarrollo
·
No
motivarse implica dejar de hacer algunas actividades
|
·
Modificar
tus conductas y actitudes para mejorar tu calidad de vida.
·
ayuda
a mejorar tu motivación
|
¿Cómo podemos aplicar estos principios para nuestro proceso de aprendizaje?
Mediante una lista
de posibles opciones acerca de cómo aplicarlos:
Ø Planificación de
horarios: Este punto es importante debido a que mediante una buena
organización el estudiante podrá estudiar los temas que se le presenten y de
esa manera evitar por ejemplo bajas calificaciones, faltas en la presentación
de tareas, etc.
Ø Exposiciones: El estar en constante
predicación de lo que uno ya conoce hace que de manera más sencilla la
información que tengamos pase a nuestra a nuestra memoria de largo plazo, convirtiéndose
en información que puede ser recordada por el estudiante en algún momento como
por ejemplo en un examen.
Ø Enseñar a otros: esta práctica garantiza que la
información sea utilizada en varios momentos, lo cual implica que el estudiante
recuerde con mayor facilidad; como se dice: <<aprende más el que
enseña>>
Ø Motivación por
parte del docente: el docente al igual que el estudiante
cumple un rol importante y en este punto dicho rol debe ser desempeñado con una
motivación adecuada para que el alumno tenga en todo instante las ganas y deseo
de aprender, pues algo dinámico siempre puede ser un aspecto relevante al igual
que la creación de un ambiente de aprendizaje cooperativo.
Ø
Proponerse metas: Tener un motivo ayuda a que el estudiante
tenga ese empuje por querer hacer las cosas y bien, sobre todo; ya que importa
el no querer perder el tiempo y alcanzar lo propuesto para así plantear y
planificar más metas.
Conclusión
Estar motivados nos ayuda como
estudiantes en nuestro proceso de aprendizaje y de esta manera sentir que somos
eficaces en lo que hacemos, pero no solo ello sino también tomar <<cartas
en el asunto>>; no basta solo estar motivados si no llevamos a cabo un
esfuerzo por ser mejores cada día, es por ello que ser auto-eficaces implica
organización, comunicación, entre otros aspectos.
Referencias Bibliográficas
1. Avendaño, M. J. y Barra, E. (2008). Autoeficacia, apoyo social y calidad de vida en adolescentes con enfermedades crónicas. Terapia Psicológica, 26 (2), 165-172.
2. Breso E., Salanova M., Martínez I. M., Grau R. y Agut S. (2004). Éxito académico y expectativas de éxito: el rol mediador de la autoeficacia académica. En M. Salanova (Comp.), Nuevos Horizontes en la Investigación sobre Autoeficacia, (pp. 237-342). Castellón (España): Universitat Jaume I.
3. Carrasco, M. A. y Del Barrio, M. V.
(2002). Evaluación de la autoeficacia en niños y adolescentes. Psicothema, 14
(2), 323-332.
4. Contreras, F., Espinosa, J., Esguerra, G., Haikal, A., Polanía, A. y Rodríguez, A. (2005). Autoeficacia, ansiedad y rendimiento académico en adolescentes. Diversitas, 1 (2), 183-194.
4. Contreras, F., Espinosa, J., Esguerra, G., Haikal, A., Polanía, A. y Rodríguez, A. (2005). Autoeficacia, ansiedad y rendimiento académico en adolescentes. Diversitas, 1 (2), 183-194.
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