DIFERENCIAS
CULTURALES: UN RETO PARA EL SERUMS A SUPERAR
Por:
Mendoza Silva Maria Isabel
mariisbel15@gmail.com
Existen muchos desafíos
que un profesional de la salud debe afrontar cuando atiende a personas de
lugares alejados o de centros poblados; entre los que se encuentran la falta de
medicamentos o recursos para atender a los pacientes, problemas climáticos, inaccesibilidad
a hospitales, y falta de personal de salud. Sin embargo, un problema al que tal
vez no se ha prestado gran atención es la falta de comunicación entre el
personal de salud y los pobladores, ya sea por las diferencias culturales o por
la poca noción que el profesional tiene del dialecto. Para abordar el tema se
necesita tener conocimientos de las prácticas, las costumbres y la ética de los
pobladores; así se evitan malos diagnósticos por la poca capacitación que
reciben los profesionales y de la misma forma se evita el descontento de la
población.
Cuando se habla de falta
de comunicación, no solo nos referimos a la poca información que un paciente
puede brindar acerca de una enfermedad, sino, a las barreras en el dialecto y a
las creencias culturales. Todo esto ha hecho que los profesionales tengan que
ser capacitados para poder atender a sus pacientes, y como sabemos, muchos
trabajadores de salud son enviados a pequeños pueblos o lugares alejados para
ejercer sus carreras, con el propósito de que desarrollen más habilidades y
conozcan otros contextos de trabajo.
Podemos exponer muchos
casos donde se haga referencia a estos problemas, por ejemplo, según lo
investigado por Rodríguez, Zuta y Urteaga (2013) ellos expresan: « Neonato,
hijo de padres testigos de Jehová que no aceptaban transfusión sanguínea […]
negarse a recibir tratamiento convencionalmente aceptado por la creencia de
otro tratamiento no comprobado.» Aquí se demuestra el escepticismo de los padres
al someter a su hijo a un tipo de tratamiento, pues consideran que va en contra
de sus creencias y que no será eficiente.
En otro caso, se
presentó un estudio de Muñoz y Herrera (2003), «En la región de
Araucanía-Chile, se exploró las dimensiones culturales en el proceso de
atención desde la perspectiva de las madres que acuden a los centros de salud,
[…] los resfríos y algunas gastroenteritis se explicaban porque “le entra frío
en el cuerpo del niño”; en tanto que los problemas de salud mental se
vincularon a causas sobrenaturales: “un mal realizado por alguien que le tiene
envidia a la madre o a la familia”, “castigo por no respetar las reglas de la
comunidad” o “encuentros con seres sobrenaturales”, etc. » (p.4).
Todas esas frases son muy usadas en esa región
para describir una enfermedad o para darle una explicación; por ejemplo, en
muchos pueblos si un niño enferma suponen que tiene el mal de ojo, causado por
alguna persona con una gran carga negativa que quiere hacerle daño al niño, o
también, puede que piensen que los niños enferman porque la naturaleza está
cambiando, y la culpa es de las personas que contaminan el suelo y el aire.
Muchas de estas creencias han hecho un poco más difícil el desempeño de los
profesionales, quienes pueden no entender lo que los pobladores quieren decir o
simplemente se les hace complicado cambiar la mentalidad de los pobladores quienes
sujetos a estas creencias se niegan a tener algún tipo de tratamiento
diferente.
Por otro lado, es
importante la formación de los serumistas realizan antes de acudir a algún centro
poblado, esta formación es básica para poder entender el modo de vida, las costumbres
y creencias de cada poblador, y de esa manera no cometer errores en el momento
de la atención. Como indica Solari (2011) en un estudio realizado en
Junín-Perú, donde afirma: « En el Perú existen muchos significados de
expresiones de uso local como “pasar el cuy” o “jubear con el cuy” y “pasar el
huevo”, las cuales se vinculan a diagnósticos de limpieza del cuerpo; por otra
parte el “chacho”, el “cerro” (similar al chacho), el “puquio” y el “abuelo” se
relacionan a un mal que viene de fuera y penetra en el cuerpo» (p.14).
Como se puede apreciar, es de vital importancia
el conocimiento de los serumistas en las creencias y dialectos de los pobladores,
pero al mismo tiempo es importante “saber llegar” y comunicarse con ellos, pues
muchos tienen creencias muy arraigadas que no piensan dejar.
En conclusión, podemos
apreciar que muchos problemas se presentan al momento de atender a pobladores
de áreas rurales y que la mejor forma de solucionarlo es con la capacitación
del personal de salud para obtener los conocimientos necesarios y así saber atender
sin mayor percance a los pobladores; al igual que es importante que el paciente
tenga más conocimientos culturales, generados por un proceso de comunicación
donde se escuche con atención, se explique y se recomienden procesos de
tratamientos de forma respetuosa con el paciente. Es necesario afrontar estas
barreras para que todos por igual podamos gozar de las mejores atenciones de
salud.
Referencias
bibliográficas
·
Lissette
Fernández Rodríguez, Victor Bardales Zuta, Luis Concepción Urteaga. (2013).
Problemas éticos en el desempeño profesional del médico colegiado de la libertad,
Perú 2011 – 2012. ethical problems in the medical practitioner ’s professional,
24, 357–367.
·
Alarcón-Muñoz, A. M., & Vidal-Herrera, A. C. (2005).
Dimensiones culturales en el proceso de atención primaria infantil:
perspectivas de las madres TT - Cultural dimensions of the childhood primary
health care delivery from the mothers' perceptions in the
Araucania-Chile. Salud Pública de México, 47(6), 440–446. https://doi.org/10.1590/s0036-36342005000600008
·
Solari, E. R. (2011). « Allá es clínicamente así : saber
llegar ». De la formación a la práctica profesional médica. El Servicio Rural
Urbano Marginal en Salud (SERUMS), 69, 55–80.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario