La vida
sexual: ¿una curiosidad entre los adolescentes?
Cabanillas Julca Sthefany Salomé
Tecnología Médica
Custodio Condori Daleshka Aracely
Psicología
Miranda Loredo Daniella Alexandra
daniella.miranda@unmsm.edu.pe
Farmacia y Bioquímica
“Entre la serie de eventos que marcan la vida de los
individuos, la primera unión sexual y el nacimiento del primer hijo tienen
especial significación, tanto porque representan el resultado de un proceso con
profundas raíces sociales, como porque estas acciones tienen serias
implicaciones en su vida futura y obligan a los propios individuos a asumir
nuevos roles”. Carlos
W. Chanes.
¿
|
Influye el rol de los padres en la sexualidad de los hijos?
¿Qué consecuencias genera la poca información sobre la sexualidad en los
adolescentes? ¿De qué forma podemos prevenir dichas consecuencias? En el
presente artículo podrán encontrar respuesta a las ya mencionadas interrogantes
con el fin de concientizar respecto a la vida sexual precoz y sobre todo
informarnos para evitar riesgos indeseados.
Definición/Conceptos:
Los adolescentes son un grupo que resulta muchas veces
ignorado por parte del propio estado, consiguiendo que se encuentran
desinformados. Respecto a ello, Mendoza y Subiría (2013) mencionan lo
siguientes:
Uno
de los aspectos menos atendidos en las políticas públicas de salud corresponde
a las necesidades y demandas de las poblaciones de adolescentes y jóvenes. A
esto se puede agregar el desconocimiento de sus derechos a un ejercicio libre,
informado y responsable de su sexualidad, situación sólo recientemente
revertida mediante el fallo del Tribunal Constitucional que despenaliza las
relaciones sexuales consentidas
entre y con adolescentes, pero cuya implementación práctica mediante servicios y orientación pertinentes no se avizora próxima (p. 471).
entre y con adolescentes, pero cuya implementación práctica mediante servicios y orientación pertinentes no se avizora próxima (p. 471).
Al encontrarse
vulnerables y ser evitados por parte del estado, se ha logrado que caigan en
malas prácticas que no hacen más que perjudicarlos e impedir su progreso.
Algunas de estas son las pandillas, las drogas y la iniciación sexual, esta
última no es una práctica definitivamente errónea, el error es que se no se
desarrolle una vida sexual saludable.
Pero ¿qué
diferencia una vida sexual saludable de una que no saludable? para responder
esta pregunta es necesario partir del concepto de una para entender la otra. La
vida sexual saludable, según Rodríguez, Sanabria, Contreras y Perdomo (2013)
mencionan que una sexualidad saludable es aquella en la que existe información
y se pone tiene presente al momento de tener relaciones sexuales, en otras
palabras, aquella donde existe educación, permitiendo un mejor autocontrol de
la salud sexual con el objetivo de evitar enfermedades, infecciones y embarazos
no planificados. A partir de ello, se puede inferir que una vida sexual no
saludable, es aquella en la que se desconoce e ignora de temas relacionadas a
cuidado de la salud sexual. Propensos a contraer enfermedades, embarazos, etc.
De ahí la importancia de la información.
Estadísticas:
Cuando los adolescentes comienzan su vida
sexual, ellos están expuestos a embarazos no deseados y enfermedades que les
afecten tanto física como psicológicamente. En un informe (investigación) realizado
por el INEI (2013) se expone los
resultados de una encuesta realizada, la cual lleva por nombre “Encuesta
Demográfica y de Salud Familiar” o simplemente ENDES, por sus siglas. En él se
entrevistó a 97 mil 537 personas de todo el país, y se extrajo resultados,
siendo de nuestro interés los siguientes:
● Respecto a la Fecundidad en las
adolescentes, se evidencia que el 13,9% de todas ellas están en periodo de
gestación o ya han dado a luz a su primer hijo.
● La mayoría de ellas son de una zona
rural (20%), el 24% residen en departamentos de la selva, 36% con educación
primaria y entre las que se encuentran en el quintil inferior de riqueza en un
24%.
●
Además, la primera vez
que una mujer tiene relaciones sexuales ocurre antes del matrimonio.
●
El 50% de las mujeres
de las edades de 25 a 49 años manifestó que inició su actividad sexual antes de
cumplir, en promedio, los 18,6 años.
Causas:
-
Ignorancia o desconocimiento.
-
Curiosidad de que es tener una vida sexual activa.
-
Motivación propia o de las personas del entorno (amigos), al
comentar o narra sus experiencias
-
Rol de la familia, no tener una
adecuada comunicación sobre el tema, provocando desconfianza y vergüenza al
hablar sobre esto.
-
Rol de la escuela, no se fomenta una educación sexual.
-
Presión del entorno social.
-
Violencia, esto puede provocar maltratos o violaciones.
Según
la investigación que Correa & De (s. f.) el 1.7% de la muestra se
evidenciaba que sus padres tenían un rechazo a la educación sexual (pp. 9),
creyendo que esto puede ocasionar que despierte la curiosidad sobre sexualidad
en sus hijos. La familia es un factor muy importante en estos temas; ya que
puede guiar, aconsejar, cuidar y prevenir sobre los males que puede ser tener
una vida sexual temprana. Lamentablemente cuando se habla sobre estos temas
solo se menciona sobre los embarazos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS),
y no sobre cómo llevar una vida sexual sana o saludable (Domínguez Domínguez,
2011).
Algunas
investigaciones
previas relacionadas con
la comunicación y
la sexualidad entre padres y madres
con sus hijos y sus hijas señalan que las conversaciones se centran en
abordajes basados en el miedo a los embarazos no deseados y a las ITS, pero
poco se habla sobre las experiencias sexuales (González, Orcasita, Carrillo,
& Palma-García, 2017, p. 421).
Consecuencias:
La
vida sexual precoz de los adolescentes genera múltiples consecuencias que bien
pueden estar ligadas a la dificultad de acceso a la educación y por ende a la
poca información sobre sexualidad asimismo el rol de los padres y la sociedad
en conjunto respecto al tema nos lleva a comprender que:
“La actividad sexual temprana en la adolescencia, representa
un problema de salud pública por las consecuencias que conlleva, como el
embarazo adolescente, el aumento de las infecciones de transmisión sexual, la
infección por HIV/SIDA (segunda causa de muerte en los adolescentes) y los
problemas familiares, económicos y sociales que se generan. El adolescente se
ha convertido en una población de mayor riesgo en salud por la inequidad y las
diferentes barreras a las que se enfrenta en materia de accesibilidad a los
servicios de salud, en especial a los de salud sexual y reproductiva”.
(Mendoza, Claros y Peñaranda, 2016)
Embarazo
precoz, se produce cuando una mujer se encuentra en su etapa de adolescencia
(entre los 10 y los 19 años, según la Organización Mundial de la Salud). Las
ETS afectan a todas las personas sin importar su sexo o edad, pero en muchos
casos los problemas de salud que provocan pueden ser más graves en las mujeres.
Si una de ellas está embarazada y padece de ETS, puede causarle graves
problemas de salud al feto, situación en donde los adolescentes son más
vulnerables ya que no se encuentran por lo general adecuadamente informados.
Si las circunstancias mencionadas líneas más arriba sucedieran, los adolescentes estarían sometidos a situaciones de rechazo por parte del entorno y porque no hablar de una probable discriminación que afectaría de forma psicológica e inclusive física en el bienestar de los adolescentes.
Si las circunstancias mencionadas líneas más arriba sucedieran, los adolescentes estarían sometidos a situaciones de rechazo por parte del entorno y porque no hablar de una probable discriminación que afectaría de forma psicológica e inclusive física en el bienestar de los adolescentes.
Prevención:
Las
consecuencias ya mencionadas pueden evitarse iniciando desde una buena
educación sexual, no solo en los adolescentes mismos sino también de la
sociedad en general y dejar de lado el hecho de que sea un tabú el tema de la
sexualidad para que de forma abierta se les pueda orientar a los adolescentes
de qué forma podemos prevenir un embarazo precoz o las ETS no solo basta con el
conocimiento de la acción de los métodos anticonceptivos sino también
establecer lazos de confianza con los adolescentes en especial los más
allegados a ellos para que puedan expresar lo que en su día a día viven y qué
sucede con su vida sexual, es por ello necesario la información mediante la
educación y la confianza con los adolescentes para una buena orientación.
Conclusión:
En
síntesis, la vida sexual temprana puede ser ocasionada por distintos factores
sociales y/o personales, que hacen que el adolescente no tenga en cuenta las
consecuencias que le puede ocasionar como embarazos no planificados,
enfermedades y/o infecciones de transmisión sexual, daños físicos y/o
psicológicos. Además, se evidencia que tanto los familiares, amigos y ellos
mismos no tienen información suficiente y adecuada sobre sexualidad, teniendo
un comportamiento riesgoso. Por último, según Frinco & Carmen (2013) es
adecuado apoyar y promover una labor educativa en las familias para que se
lleve a cabo la implementación de una educación sexual oportuna, de calidad y
con equidad. En otras palabras, todos debemos estar atentos, fomentar y apoyar
la educación sexual temprana y el uso de métodos anticonceptivos (tratando de
que esto sea menos tabú) para el cuidado de la salud e integridad de la
persona.
Referencias:
Correa, P., & De, I. (s. f.).
INFLUENCIA DE LA EDUCACIÓN SEXUAL EN EL NIVEL DE INFORMACIÓN y EN LAS ACTITUDES
HACIA LA SEXUALIDAD, 13.
Domínguez, I. (2011). Influencia de
la familia en la sexualidad adolescente. Revista
Cubana de Obstetricia y Ginecología, 37(3),
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Frinco, L., & del Carmen, V.
(2013). Educación de la sexualidad en el contexto familiar y escolar. Educere, 17(58). Recuperado de http://www.redalyc.org/resumen.oa?id=35630404006
González, V., Orcasita, L.,
Carrillo, J., & Palma-García, D. (2017). Comunicación familiar y toma de
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INEI presentó los resultados de la
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Mendoza, L., Claros, D., &
Peñaranda, C. (2016). Actividad sexual temprana y embarazo en la adolescencia:
estado del arte. Revista chilena de
obstetricia y ginecología, 81(3),
243-253. Recuperado de https://dx.doi.org/10.4067/S0717-75262016000300012
Mendoza, W., & Subiría, G.
(2013). El embarazo adolescente en el Perú: situación actual e implicancias
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de https://www.scielosp.org/scielo.php?pid=S172646342013000300017&script=sci_arttext&tlng=es
Rodríguez, A., Sanabria, G.,
Contreras, M., & Perdomo Cáceres, B. (2013). Estrategia educativa sobre
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Welti, C. (2005). Inicio de la vida
sexual y reproductiva. Papeles de
población, 11(45), 143-176. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S140574252005000300007&lng=es&tlng=.
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