La violencia física femenina ¿UN DETERMINANTE DE LA VIDA PARA LA MUJER?
forma parte de la discusión sobre la seguridad pública de una mujer. Sin embargo, pese
a ser un fenómeno visible, las investigaciones sobre el tema no son abundantes. Y si
bien actualmente se dispone de cifras oficiales, el campo de estudios pone en evidencia
la necesidad de un procesamiento exhaustivo de la data oficial.
En este ensayo nos centraremos más en los factores, causas que hacen que se pueda
llevar a cabo el feminicidio; además también veremos las posibles consecuencias que
pueden producir este problema social y las posibles soluciones en la que podamos
apoyar en un periodo de 2 a 3 años.
Escogí el tema de feminicidio porque ha cobrado notoriedad por el gran impacto
familiar y social que genera la ocurrencia de estos casos. ¨El feminicidio es la más grave
manifestación de la violencia contra la mujer, en un contexto de violencia familiar,
coacción, hostigamiento o acoso sexual, abuso de poder, confianza o de cualquier otra
posición o relación que confiere autoridad a la persona agresora, independientemente de
que exista o haya existido una relación conyugal o de convivencia con esta¨. 3, 4 Por lo
general ambas pueden ser consideradas como la expresión extrema de la violencia hacia
la mujer. Según el vínculo ente el agresor y la víctima, puede ser íntima, no íntima o
relacional. 3
El Perú, junto con Colombia, ocupa el segundo lugar entre los países
latinoamericanos con mayor porcentaje (38,6 %) de mujeres que alguna vez en su vida
han sido víctimas de violencia física por parte de su pareja; asimismo, está entre los
países con las más altas tasas de feminicidios íntimos en las Américas. 6 Según el
Ministerio Público durante los años 2009 y 2010, fueron asesinadas en el Perú 274 y
244 mujeres, respectivamente; de las cuales 154 en el 2009 y 138 en el 2010, fueron por
feminicidio. 7
Existen diferentes característica inherentes a la víctima y al agresor que incrementan
el riesgo de ocurrencia de este problema que incluyen: crisis económicas y número de
hijos en la familia, ocupación, hijos de relaciones previas, haber mantenido una
relación, convivencia y el alejamiento del agresor, el embarazo y el antecedente de
violencia familiar en la víctima; violencia previa por parte del homicida y denuncia de
esta por la víctima, diferencia de edad y de nivel de instrucción víctima-agresor,
desempleo, uso de drogas y alcohol, así como antecedentes penales del agresor, entre
otros.
El MMPV 3 (Ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables) define la variable
feminicidio como: Homicidio de mujeres cometido presuntamente por la pareja o ex-
pareja de la víctima; por cualquiera de las personas comprendidas en la Ley de
Protección frente a la Violencia Familiar o por alguna persona desconocida por la
víctima, siempre que el homicidio revele discriminación contra la mujer, además,
considera como “tentativa de feminicidio” a la acción frustrada en un contexto de
violencia familiar, violencia sexual o discriminación de género.
Otro hallazgo importante está relacionado con el vínculo que tiene la víctima con el
agresor. Según el MMPV, basándose en valores absolutos y porcentajes, la forma más
frecuente en el Perú es el feminicidio íntimo, en otras palabras, existe mayor posibilidad
que sea cometido por la pareja o expareja íntima de las mujeres asesinadas.
Algunas de las soluciones que se pueden proponer para poder acabar con este
problema social, pueden ser:
1. Ratificar los tratados internacionales y regionales que protegen los derechos de
las mujeres y de las niñas, y garantizar que las leyes y los servicios nacionales observen
las normas internacionales en materia de derechos humanos.
2. Adoptar y cumplir las leyes para poner fin a la impunidad, juzgar a los culpables
de violencia contra las mujeres y las niñas, y otorgar reparaciones y soluciones a las
mujeres por las violaciones de que fueron víctimas.
3. Crear planes nacionales y locales de acción para poner fin a la violencia contra
las mujeres y las niñas en todos los países, que logren reunir al gobierno, a las
organizaciones de mujeres y a otras organizaciones de la sociedad civil, a los medios de
comunicación y al sector privado en un frente coordinado y colectivo que luche contra
dichas violaciones de los derechos humanos.
4. Hacer que la justicia sea accesible para las mujeres y las niñas brindándoles
servicios jurídicos y especializados gratuitos, y aumentando la cantidad de mujeres en
los cuerpos de policía y en los principales servicios.
5. Poner fin a la impunidad frente a la violencia sexual en los conflictos juzgando
a los culpables en contextos de conflicto y de post conflicto y respetando el derecho de
las supervivientes a los programas globales de reparaciones que no creen
estigmatización y que tengan un impacto de transformación sobre la vida de las mujeres
y de las niñas.
6. Otorgar recursos públicos adecuados para ejecutar las leyes y políticas
existentes, reconociendo el costo y las consecuencias devastadoras de la violencia
contra las mujeres, no sólo por las vidas que han sido directamente afectadas, sino para
la sociedad y la economía en general, así como en relación a los presupuestos públicos.
7. Recopilar, analizar y difundir la información nacional en materia de la
prevalencia, las causas y las consecuencias de la violencia contra las mujeres y las
niñas, de los perfiles de las supervivientes y de los culpables, y de los progresos y
carencias en la implementación de las políticas, los planes y las leyes nacionales.
8. Invertir en la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres
para enfrentar las causas de base de la violencia contra las mujeres y las niñas. Las áreas
estratégicas son la educación secundaria de las niñas, el hacer avanzar la salud y los
derechos reproductivos de las mujeres, el atender las relaciones internas de la violencia
con el VIH y el SIDA, y el aumentar la participación y el liderazgo político y
económico de las mujeres. La igualdad entre los géneros y la erradicación de la
violencia contra las mujeres deben situarse firmemente en el centro del logro de los
Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En conclusión, en la actualidad la incidencia de VECM (violencia extrema contra la
mujer) ha aumentado, mientras que la de feminicidio ha disminuido. En este período, el
RF (riesgo de feminicidio) fue mayor en los departamentos de Tacna, Ayacucho, Madre
de Dios, Arequipa, Pasco, Junín y Lima. Existe más riesgo de feminicidio en el mes de
noviembre, en el área rural y urbana-marginal, en un escenario no íntimo. Y que podrían
dificultar la identificación de la población de mayor riesgo que requiere de las
intervenciones del Estado con prioridad para los departamentos de Tacna, Ayacucho,
Madre de Dios, Arequipa, Pasco y Junín; análisis del entorno en que se desenvuelve la
población femenina y que podría determinar la estacionalidad de este problema; así
como estudios desde la perspectiva del vínculo relacional entre la víctima y el agresor,
además de la evaluación de la metodología usada para clasificar este vínculo y
unificación de criterios para la definición de variables relacionadas con este problema.
Referencia Bibliográfica
3. MIMP. Feminicidio. Lima: Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables; 2014.
Acceso: 20/07/2016.
4. Understanding and addressing violence against women. Femicide. Geneva: World
Health Organization; 2012. Access: 2016/07/20.
6. Stöckl H, Devries K, Rotstein A, Abrahams N, Campbell J, Watts C, et al. The global
prevalence of intimate partner homicide: a systematic review. Lancet. 2013;
382(9895):859-65. Access: 2016/07/20
7. Daddor MJ. Historia de un debate inacabado. La penalización del feminicidio en el
Perú. Lima: Movimiento Manuela Ramos; 2012. Acceso: 20/07/2016.
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