¿SOMOS
LOS PERSONAJES MÁS IDÓNEOS PARA AUTORREGULAR NUESTRO ESTRÉS?
Maria Amalia Espinoza Huamán
(Escuela de Medicina Humana)
«Gran
parte de la tensión que la gente siente
no viene
de tener demasiadas cosas que hacer.
Viene de
no terminar lo que han empezado»
David
Allen.
¿Has
escuchado alguna vez hablar sobre el estrés?, ¿sabías que puede ocasionar
serios problemas a nuestra salud?, ¿conoces algunas técnicas para palear
situaciones estresantes?, ¿podrías mejorar tus resultados académicos si regulas
tu grado de estrés? En el siguiente artículo conocerás más sobre este fenómeno
tan complejo, su definición, sus causas y cómo podemos actuar frente a esta
situación para llevar una mejor vida académica.
1. Definición del estrés
Somos
conscientes de la importancia que tiene para nosotros asumir roles activos en
el campo académico. Pues se considera que formarán la base para el desarrollo
de nuestra profesión. No obstante, muchas veces vemos mermadas nuestras
capacidades debido a diversos factores, siendo uno de ellos, el estrés.
El
estrés es un fenómeno muy completo ya que se ven influenciados estímulos y
respuestas, y entre ellos procesos psicológicos que hacen posible su
interrelación. En este proceso hay una interacción mutua de factores: agentes
internos y externos, procesos de evaluación, métodos de afrontamiento,
respuestas psicológicas y fisiológicas como mecanismo de defensa y modulación
ante el estrés, así como aspectos demográficos (edad y sexo) (Guerrero, citado
por Sandín, 2016, p. 58).
Como
vemos, la existencia de estas variables hace que este proceso sea cambiante,
dependa de agentes y que se dé de manera distinta en cada organismo. Esto forma
parte de la personalidad de cada individuo. Así mismo, cabe resaltar que la
presencia de estrés es originada por situaciones que no podemos controlar y estas
«se nos van de las manos» generando las reacciones y respuestas físicas,
fisiológicas y psicológicas como el dolor de cabeza, dolores en el cuello y
zonas periféricas, cansancio, entre otros (Barraza, 2006,
p. 10).
No
obstante, también se consideran los sucesos vitales para la persona, el entorno
en el que se encuentra, el nivel socioeducativo y socioeconómico (De Rearte S. et. al, 2013, p. 2), así como los
determinantes de la personalidad (grado de evaluación, autoconcepto,
afrontamiento…) que, dependiendo de nuestra situación, pueden actuar como
agentes estresores o amortiguadores de las consecuencias negativas del estrés
sobre nuestra salud (Martín, 2007, p. 88).
2. ¿Qué es lo que más estresa a los estudiantes
universitarios?
2.1 Situaciones académicas más estresantes:
Algunas de las situaciones más estresantes para los
estudiantes universitarios es el escaso tiempo con el que cuentan para cumplir
con las actividades académicas, las exposiciones en el aula, estudiar para los
exámenes o la sobrecarga académica que algunas veces se les exige (Guía para el
manejo del estrés académico, p. 6).
Es
así que algunos estudiantes suelen procrastinar con sus actividades y la falta
de tiempo para culminar lo planeado origina en ellos tensión y, en
consecuencia, estrés.
2.2 Situaciones académicas menos estresantes:
Es común que se genere presión familiar en su espera
de nuestros buenos resultados. Por otro lado, la participación activa en clase,
el planteamiento de preguntas al docente o responder a las ofrecidas por él,
también generan estrés (Guía para el manejo del estrés académico, p. 6).
Como
estudiantes, somos conscientes de las expectativas de nuestros padres hacia
nuestras capacidades en la universidad, por ello es de relevancia asumir de manera
eficiente nuestras obligaciones como tales. Es así que, en la elaboración de
nuestras actividades, la mayoría de nosotros tiende a ser muy competitivo,
busca mejores calificaciones y mantiene una participación activa en clase. Así
mismo, el trabajar en grupo fomenta por un lado el espíritu crítico, el grado
de socialización, la escucha activa y empatía; por el otro, exige al estudiante
mantener el grado de competitividad que ostentan sus compañeros, de otro modo
buscar liderar y llevar al equipo al éxito.
2.3 No académicas:
Se presenta en este rubro a la ausencia del tiempo
necesario para llevar una vida social y de ocio saludable, así como a los
conflictos que puedan ocurrir con la pareja, familia o grupo de pares. La
adaptación en relación a nuestra incorporación universitaria como la decisión
vocacional o el cambio de nuestro domicilio también generan estrés (Guía para
el manejo del estrés académico, p. 6).
Los
factores mencionados se podrían clasificar como agentes externos. La familia
como núcleo de la sociedad debe priorizar el bienestar entre sus miembros,
facilitar su autonomía y reducir el grado de estrés de sus integrantes mediante
actividades integradoras que fomenten la participación de cada uno de ellos,
así como su convivencia plena.
3. Recomendaciones para regular el efecto del estrés:
Cada
día nos enfrentaremos a un ambiente cada vez más denso del que pocos pueden
manejar con destreza y salir airosos. Es así que hay personas que manejan con
un poco de dificultad la situación; por tal motivo, es menester enfrentar el
estrés mediante algunas pautas que regularán su efecto en nuestra vida académica
como las que se mencionan a continuación:
3.1
Hábitos de conductas sanos: Para ello se necesita tener una dieta equilibrada. El
no fumar o beber en exceso, así como no consumir sustancias adictivas ayudaría
a mejorar nuestra salud y sistema inmune. Todo lo mencionado aunado a la
práctica constante del ejercicio físico mejoraría las funciones y la actividad
del organismo en el sistema circulatorio, muscular y respiratorio (Guerrero,
2016, p. 66).
Es importante, por
lo tanto, fijar un tiempo exclusivo para dar prioridad a nuestra salud fomentando
hábitos alimenticios de calidad, así como la participación en actividades de
integración deportiva, cultural y social. Todo esto, asociado a la fuerza de
voluntad de cada individuo, podremos hacerle frente al estrés.
3.2
Mantener el optimismo
El
optimismo es una de las características de cada persona que actúa como
amortiguador frente a los efectos producidos por el estrés. Estas personas se
caracterizan por centrarse en los problemas ocurridos y ante eso, seleccionar
estrategias para superarlas y enfrentarlas. Las personas optimistas encuentran
aspectos positivos de cada situación problemática asumiéndolas como nuevos
retos, mas no como amenazas (Guerrero, 2016, p. 66).
Si
bien es cierto, podemos tener diversas formas de enfrentar el estrés en las
circunstancias en las que nos encontramos, pero el grado de optimismo que se
presenta en ellas es de vital relevancia. El optimismo es una fuerza virtuosa
que emana desde nuestro interior y nos impulsa a salir adelante a pesar de que
las cosas no salgan como las esperamos. Ante las caídas que podamos tener, ese
sentir se hace evidente en nuestro accionar y se materializa en la puesta en
práctica de los recursos modeladores del estado de tensión y estrés.
3.3
Atender y tener conciencia de tu experiencia en el
presente
Muchas
veces tenemos una posición inquietante ante lo que pueda ocurrir en el futuro o
refieran la necesidad de algún cambio del pasado. Sabemos que esta situación no
se puede llevar a cabo e involuntariamente nos genera cierto grado de estrés.
Para ello Guerrero considera que debemos vivir el día a día intensificando las
experiencias del presente, ya que de esta manera nos generará un periodo de
serenidad plena. Las recomendaciones que nos ofrece son las siguientes
(Guerrero, 2016, p. 10):
- Adopta una posición de descanso (siéntate en el suelo con las piernas cruzadas, o en una silla con la espalda recta, y apoya los pies planos sobre el suelo y las manos en el regazo o las piernas).
- Observa cada pensamiento o emoción que pase por tu mente sin reprimirlo, aceptándolo tal como es y luego vuelve tu atención a tu respiración.
3.4
Relajar la tensión muscular
Sabemos que es menester conservar un buen estado de
salud; no obstante, algunas veces en el ámbito académico vemos mermados estos
ideales. Aprender a relajarnos nos ayudará a liberar esas tensiones, a
encontrarnos con nosotros mismos en un ambiente propicio que juega con la
pasividad y a la vez, con la autonomía; y a confiar en nosotros mismos, puesto
que la vuelta a la calma será uno de los pilares a los que debemos acudir independientemente.
Por tal motivo, es necesario seguir algunas pautas que
nos ayuden a relajar la tensión en nuestros músculos (Guía para el manejo del
estrés académico, p. 13):
·
Siéntate en un
lugar cómodo o recuéstate sobre una manta en un lugar donde no te interrumpa
nadie ni puedan molestarte ruidos intensos. Escucha música suave o simplemente
permanece en silencio.
·
Respira
profundamente, contando despacio hasta 5 al inhalar el aire. Nota como el
cuerpo se expande. Expulsa el aire contando despacio hasta 5.
·
Repite la inspiración profunda mientras tensas
los músculos de los pies y notas la sensación. Mantenga la tensión durante 3 segundos.
·
Expulsa el aire
mientras relajas los músculos tensados. Nota la relajación.
·
Repite los pasos
con otro grupo de músculos, avanzando desde los pies hacia las pantorrillas,
los muslos, el estómago, los brazos y las manos.
·
Quédate
disfrutando de ese estado simplemente observando tus sensaciones y tus
pensamientos sin aferrarte a ellos. El efecto puede ser más benéfico si
mentalmente repites alguna palabra que asocies a la sensación de calma.
3.5
Si estás a punto de dar un examen
Somos
conscientes de que sentarnos frente a un examen no es tan sencillo, claro está,
el contexto y el tipo de examen al cual nos enfrentemos. Muchos de nosotros
mediante una buena preparación académica consciente e integral somos capaces de
asumir cualquier reto que se nos plantee; no obstante, el manejo de nuestro
estrés apunta a jugar un rol trascendental para conseguir los resultados
esperados. A continuación, daré algunas pautas para manejar el estrés ante un
examen (Guía para el manejo del estrés académico, p. 15).
·
Calcula bien el
tiempo de llegada evitando la ansiedad de llegar tarde, pero sin adelantarte
demasiado para no dar lugar a los repasos de último minuto que pueden hacerte
dudar de tu preparación y a que el nerviosismo de los otros aumente el tuyo.
·
Durante el examen
empieza por contestar las preguntas más sencillas, mantén una actitud positiva.
·
Después del examen
no le des demasiadas vueltas a cómo has contestado, te tomas un tiempo de
descanso y no corras de inmediato a estudiar el siguiente.
Finalmente,
podemos mencionar que el estrés académico es un problema a gran escala, ya que
involucra no solo al alumno sino también su relación con la sociedad. Son los
medios de comunicación, padres de familia o grupo de pares quienes juegan un
papel importante dentro del desarrollo de la persona y forman, en alguna medida,
su posición ante las diversas circunstancias que se presentan como parte de la
adquisición de nuevas experiencias por parte del individuo.
El
estrés académico es algo del que no debemos ser ajenos, buscar su solución
cuando sobrepasa los límites de afrontamiento es ineludible. Por ello, si
seguimos todas las pautas presentadas obtendremos mejores resultados en nuestra
vida académica y reduciremos en gran medida los efectos del estrés.
REFERENCIAS:
Barraza Macías A. (2006). Un modelo conceptual para el estudio del
estrés académico. (Revista Electrónica de Psicología Iztacala). Universidad
Autónoma de Durango. Recuperado de http://cort.as/-CdBf
De Rearte S.,
Castaldo E., Inés R. (2013). Factores
causales del estrés en los estudiantes. (Congreso Internacional de
Investigación y Práctica Profesional en Psicología XX Jornadas de Investigación
Noveno Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR). Facultad de Psicología.
Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. Recuperado de http://cort.as/-CdBt
Guerrero Barona E. Salud,
estrés y factores psicológicos. (2016), pp. 10-20. Recuperado de https://bit.ly/2zxkTv7
Guía para el manejo del estrés académico, (s.f.), Facultad
de Psicología, Universidad de Valencia. pp. 1-15. Recuperado de https://bit.ly/2BH79zw
Martín Monzón I. (2007). Estrés académico en estudiantes universitarios. Apuntes de
Psicología. pp. 87-99. Recuperado de https://bit.ly/2GDJgga
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