El consumo de alcohol en menores
de edad con el consentimiento de sus padres.
Josely Esther
Jimenez Vivas
El alcoholismo es
un problema severo en nuestra sociedad, pero este es aún peor cuando se
presenta en niños. Según especialistas del MINSA solo en el 2017 se atendió a
22 niños de entre 10 y 11 años por problemas de alcoholismo.
Muchos de estos
niños han bebido alcohol en presencia de sus padres, algunos incitados por estos
mismos. En Huancayo por ejemplo se han reportado casos en los que niños se
emborrachaban junto a sus padres, para la diversión de otros asistentes a la
fiesta patronal. (Perú21, 2014)
Casos como estos
se han reportado no solo en la sierra peruana sino también en la costa, en la
misma capital. Pese a que tanto la venta como el consumo de alcohol por parte
de los niños está prohibida según la ley N°28681.
Un estudio
realizado en EE. UU sugiere que el consumo de alcohol con permiso de sus padres
antes de los 13 años es común. Aunque en este caso la frecuencia era menor y la
cantidad mínima, es decir solo bebían sorbos ocasionalmente. En el estudio no
se encontró una relación significativa entre la degustación de alcohol permitida
por los padres y una disfuncionalidad familiar.
Esta investigación
también señala que el dar permiso para que los niños o adolescentes beban, no
funciona como una protección contra el alcoholismo. Contrariamente lo más
destacable del estudio es que refiere que la degustación de alcohol con los
padres aumenta el riego de que estos beban más tarde. (R, Shyhalla,
& Frndak, 2017)
Las consecuencias
del consumo de alcohol adolescentes y niños fomenta conductas de alto riesgo y peligrosas.
Los niños que antes de los 15 ya consumen alcohol presentan un mayor potencial
a ser bebedores crónicos, también aumenta la conducta depresiva.
Otra consecuencia
también son las conductas sexuales peligrosas, como el contagio de enfermedades,
violación y embarazo no deseado. «Comencé a hacer cosas malas con hombres,
tenía relaciones con ellos, con varios y no me daba cuenta hasta el punto,
comenzaba a insultar a ponerme malcriada, después con impotencia comenzaba a
llorar.» Nos dice en una entrevista una adolescente con problemas de
alcoholismo. (América TV, 2012) Por otro lado, ya que
el cerebro de los niños y adolescentes se encuentra en proceso de formación,
son más susceptibles al daño que el alcohol causa en las células cerebrales, así
es como se limita el desarrollo mental de un niño bebedor.
El alcohol a largo
plazo causa en los adolescentes una mayor predisposición a alteraciones
mentales como la ansiedad y la baja autoestima. También compromete seriamente
al desarrollo físico, pues el alcohol descontrola las funciones hormonales
responsables de los cambios en la pubertad y adolescencia. (MedlinePlus,
2018)
En el Perú la
Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas(DEVIDA) es una
institución dedicada a diseñar y conducir estrategias en la lucha contra las drogas.
Esta institución diseño un servicio que brinda información, orientación y
consejería psicológica especializada en el tema de drogas. Funciona a nivel
nacional, es estatal y gratuito. Dirigido principalmente a los adolescentes y
jóvenes con problemas sobre el consumo de drogas. El servicio tuvo hace varios
años una fuerte campaña publicitaria, se iba a los colegios a dar charlas sobre
el consumo de las drogas. En el Perú y el mundo, la principal droga consumida
es el alcohol por lo que el foco de cada sesión, era el consumo de alcohol. Sin
embargo, el servicio ha sido principalmente utilizado para brindar información
y esto no ha resultado muy efectivo.
Entonces si
algunos niños y la mayoría de adolescentes conocen que el alcohol causa daño
¿por qué siguen consumiendo? Las expectativas sobre el consumo de alcohol
juegan un rol importante en el deseo de consumo.
Los adolescentes
tienen una gran expectativa por los efectos psicoactivos del alcohol pues estos
son visibles a corto plazo, en cambio los efectos dañinos no son tan evidentes
y los que sí lo son se presentan en un largo plazo.
Por ello un modelo
ecológico para la prevención y disuasión; es decir un modelo basado en la
interacción social, podría generar mejores resultados. Ya vimos que la
demonización del alcohol no ha funcionado, pues los adolescentes lo perciben
como ajeno a su realidad inmediata. Tampoco perciben los riegos y se cuestionan
porqué una práctica social está prohibida para ellos cuando otros (los adultos)
lo consumen y son aceptados socialmente. Un mensaje menos agresivo para la
prevención y una restricción más estricta de la disponibilidad de alcohol probablemente
ayudarían a disminuir el consumo de alcohol en los menores.
Entonces,
volviendo al punto de la interacción, también sería conveniente la inserción de
políticas dedicadas a la disminución del consumo de alcohol por parte de los
adultos; pues estos de alguna u otra manera influyen como un modelo indirecto
de los adolescentes. La sociedad tiene que orientarse a disminuir la oferta y
demanda de alcohol, los padres e instituciones de formación también tiene que
colaborar con el proceso, centrarnos solo en el individuo que bebe no ha
funcionado. (Musito, del Moral, & Suárez, 2014)
Concluimos que el
alcoholismo en niños y adolescentes es un problema vigente en Perú, en la sierra,
en pueblos como Huancayo o Huancavelica hay una aceptación por parte de los
adultos, a fin de integrarlos en sociedad. Esta práctica también se realiza en
otros países. Por tanto, es importante que tomemos conciencia y que el estado
nos ayude a disminuir estas cifras alarmantes. Como solución propongo que haya
políticas de estado para la disminución del consumo de alcohol a nivel general.
También que como estudiantes en salud nos encarguemos de difundir información
sobre el alcoholismo menos agresivos en cuanto a prevención.
Referencias
América TV. (4 de diciembre de 2012). YouTube.
Obtenido de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=LLX00eNTdvo
MedlinePlus. (13 de noviembre de 2018). MedlinePlus.
Obtenido de MedlinePlus:
https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000528.htm
Musito, G., del Moral, G., & Suárez, C.
(2014). Reflexiones en torno al consumo de alcohol en adolecentes. En J. A.
Abeijón, A. Álvaréz , E. Ayarza, B. Azcunaga, C. Bolaños, J. Elzo, & J. A.
García, Consumo de alcohol en jóvenes y adolecentes (págs. 29-66).
Bilbao: Universidad de Deusto.
Perú21. (30 de
enero de 2014). Polémica por niños que beben cerveza en fiesta patronal. Lima,
Lima, Perú.
R, C. C., Shyhalla, K., & Frndak, S.
(2017). Early
alcohol use with parental permission: Psychosocial. Medline, 1-26.
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